Hoy en día, muchos entrenadores personales están capitalizando la emergente popularidad de los pequeños grupos de entrenamiento que comúnmente incorporan una variedad de circuitos lácticos con el objetivo de perder peso corporal mediante la utilización de entrenamiento de pesas con grandes volúmenes y alta intensidad. La selección de la modalidad y método de entrenamiento que se implementa en estos circuitos parece que no tiene límites. Desafortunadamente, la vía metabólica asociada con algunos ejercicios no es consistente con la vía metabólica iniciada en el circuito láctico (la vía glucolitica) y por lo tanto, lleva a un incremente en el riego de lesión. Un ejemplo de esto es la utilización de ejercicios de levantamiento olímpico con altas repeticiones como parte del circuito. Esta metodología puede ser contraproducente ya que los movimientos de levantamiento olímpico, al ser movimientos balísticos con cargas altas, utilizan fundamentalmente el sistema de los fosfagenos, lo cual explica porque se utiliza un rango de 3-6 repeticiones para el entrenamiento de la condición física. Además, consideraciones biomecánicas como la apropiada acción de las articulaciones y los sistemas de conexión del cuerpo hacen que la mayoría de estos ejercicios sean inapropiados cuando se realizan grandes repeticiones. Algunas variaciones que hace que sea ilógico incluir estos ejercicios en un circuito láctico incluyen, la cargada de potencia, el arranque y envión.
Los ejercicios de levantamiento olímpico son una forma de entrenamiento balístico diseñado para realizar movimientos rápidos de extensión y flexión de cadera sincronizados verticalmente, desarrollar velocidad a nivel de las caderas, potencia en general, y estabilidad dinámica. Esto movimiento incorporan una triple extensión y manipulan los momentos angulares para acelerar de manera significativa la carga contra la gravedad, desde el piso hasta los hombros o la posición sobre la cabeza. Como la potencia está definida como la tasa de trabajo sobre tiempo, la utilización de cargas livianas sobre la limitada distacia de recorrido no tiene un efecto óptimo para alcanzar los objetivos de entrenamiento. Esto está claramente ilustrado por las modalidades de entrenamiento a nivel de alto rendimiento en el cual se utilizan pocas repeticiones a alta intensidad. Tal como se mencionó previamente, los entrenamientos balísticos de competición usualmente incorporan múltiples series de 3-6 repeticiones al 85-95% de 1 RM. Obviamente, el sistema de los fosfagenos es el que predomina para este tipo de entrenamiento ya que la intensidad es casi máxima en cada repetición.
Realizar entrenamiento utilizando 10-20 repeticiones o hasta el fallo, tal como se observa en los programas de entrenamiento de circuito láctico, no coinciden con las funciones de estos movimientos y además pone un excesivo estrés en las cadenas cinéticas. La estabilidad de la columna no se puede mantener cuando se mueve a máxima velocidad (tal como es necesario para realizar ejercicios de levantamiento olímpico) si se realizan una cantidad exagerada de repeticiones, lo cual compromete la técnica de movimiento. De la misma manera, el excesivo estrés que se aplica en la articulación del hombro puede llevar a tener problemas por sobreuso (de manera aguda o crónica). Mantener una velocidad alta de movimiento es dependiente de la recuperación neuromuscular y de la resintesis de ATP-PC, la cual no se puede alcanzar mientras se entrena utilizando la vía glucolitica y manteniendo altos niveles de lactato. La resíntesis de ATP-PC toma varios minutos, mientras que la vía glucolitica está basada en buffers que pueden tener incidencia en decimas de segundos.
AL alcanzar la fatiga, inclusive aquellos participante con técnicas de levantamiento depuradas, se generan cambios en las técnicas de los movimiento lo cual genera el clásico redondeamiento de la columna. Estas actividades llevan a que potencial detrimento de la posiciones del cuerpo y la mecánica de las articulaciones desde la cabeza a los pies. Algunas áreas en particular poseen un mayor riesgo de lesión al utilizar movimientos balísticos de grandes volúmenes, tales como la columna lumbar y la articulación del hombro.
Las demandas de desaceleración que se aplican en la musculatura y tejido conectivo durante los movimientos de levantamiento olímpico también deben ser consideradas. Si se desafia a un individuo para que realice un alto número de repeticiones en el periodo más corto de tiempo posible, tal como sucede comúnmente en los programas de entrenamiento de circuito láctico, pueden aparecer varios problemas relacionados a la desaceleración. Por ejemplo, la columna lumbar y la articulación del hombro pueden ser estresadas de manera excesiva al regresar la carga directamente a las caderas durante la cargada o arranque colgados de manera de ahorrase algunos segundo para completar la tarea asignada. En algunos otros casos, los participantes pueden sentirse atraídos a rebotar la carga contra el piso para que la carga alance la mitad del recorrido hacia arriba para la próxima repetición y así ahorrar algo de energía. Esencialmente, se puede comprometer la forma, seguridad y efectividad de los ejercicios de levantamiento olímpico cuando se utilizan entrenamiento de circuito láctico de altos volúmenes y cronometrados. Un dato interesante es que, las lesiones asociadas con estas técnicas de entrenamiento caen en última instancia en el instructor, a pesar de que se realizan bajo la dirección o supervisión de un programa de actividad física comercial.