Numerosas dietas que tienen por objetivo controlar el peso corporal de manera saludable se han estudiado en la investigación moderna. Estas investigaciones han mostrado resultados ambiguos en relación a la identificación de una superioridad fisiológica de algún tipo de dieta sobre otra. Algunos ejemplos incluyen dietas con bajo o alto contenido de grasas, bajo o alto contenido de hidratos de carbono, alto contenido de proteínas, dietas que enfatizan la selección de alimentos específicos o suplementación (dietas disociadas), o dietas que simplemente acentúan la restricción calórica.
Tal como sucedió en la investigación presentada en la película “Súper Engórdame” (Supersize Me en inglés), Haub personalmente realizo una dieta de 10 semanas llamada la “dieta de la tienda de compras” donde el, comía generalmente una variedad de snacks cada tres horas en lugar de comer una comida estándar. El suplemento la dieta con una porción de vegetales por día (durante la cena en frente a sus hijos para evitar dar un mal ejemplo), un batido de proteínas por día, y una variedad de otras comidas chatarra y estimulantes de baja caloría o productos sin calorías como Doritos, cereales con azúcar, galletas Oreo, expresos dobles, y Montain Dew dieta. El también tomo un multivitamínico (Centrum Advance Formula) por día para asegurarse de no crear problema por deficiencia. Sorprendentemente, este repertorio de comidas chatarras con alto potencial por generar un aumento de peso, produjo resultados significativos. Durante el periodo de dieta, Haub perdió 27 libras de peso corporal, perdió 8.5% de grasa corporal y el índice de masa corporal (IMC) se redujo de 28.8 a 24.9; el también experimento una reducción del 20% en su colesterol LDL, incrementos del 20% en su HDL, y también experimentó una notable reducción del 39% de los triglicéridos. Si una mira rápidamente los efectos de esta dieta, uno podría pensar que esto podría ser un gran avance a nivel nutricional. Por el contrario, Dr. Haub siguió los principios básicos de la pérdida de peso: Las calorías que consumía eran significativamente menor que las calorías que quemaba durante el día. La dieta mencionada le proveía al Dr. Haub alrededor de 1800 calorías por día. Lo cual generaba un balance negativo de calorías de alrededor de 800 calorías por día – inclusive su ingesta estaba por debajo de las recomendaciones relacionadas a la reducción de la ingesta calórica-. Esto no debería dejar lugar a la duda en cuanto al porque la dieta funciono y produjo resultados significativos, básicamente debido al balance negativo diario que se creó sin importar la calidad de alimentos utilizados.
El resultado más controversial de la dieta estuvo centrado alrededor del hecho que alimentos no saludables no tuvieron un impacto negativo (por lo menos a corto plazo) en otros indicadores de salud – por el contrario, produjo resultados opuestos. Como se indicó anteriormente, la composición corporal de Haub, el colesterol y triglicéridos mejoraron. Estos efectos lo pueden dejar a uno pensando y preguntándose si la manera en la cual los científicos definen salud desde un punto de vista biológico puede ser incompleto dado a la falta de un factor crítico; pero sin embargo, los efectos que se produjeron con esta dieta eran de esperar. Esto es por el simple hecho de que cuando un individuo pierde grasa de manera significativa, como en el caso del Dr. Haub, los bio-indicadores a nivel cardiovascular y metabólico mejoraran (a causa de la perdida de grasa a nivel visceral y tejido adiposo total). Una vez más, la dieta se focalizo en el control de las porciones como factor determinante para obtener resultados positivos.
Dawn Blatner, la portavoz de la Asociación Dietética Americana enfatizo este concepto en su declaración acerca del proyecto de pérdida de peso, “Cuando uno pierde peso corporal, sin importar como se logra –inclusive utilizando comidas empacadas, generalmente se pueden ver mejoras en los indicadores de salud”. Ella también menciono que existen efectos a largo plazo relacionados a esta dieta que no pueden ser medidos fácilmente, como sucede con la reducción o incremento en el riesgo de adquirir cáncer o problemas metabólicos significativos.
Es importante destacar que Haub mantuvo el mismo nivel de actividad física moderado antes y después de la dieta, y que el no tuvo ningún tipo de lazo con los fabricantes de los snacks que consumió durante la dieta. El también monitoreo su composición corporal, presión arterial, colesterol y glucosa en sangre de manera regular. A pesar de su éxito temporario, Haub no se siente lo suficientemente confiado para recomendar la réplica de dieta de snacks su comida chatarra (aproximadamente 66% de comida chatarra). Él explica que, “Me gustaría decir que los resultados de esta dietas fueron no saludables. No me siento lo suficientemente seguro para decir eso. Esto frustra a muchas personas. Por un lado es irresponsable. Es (aparentemente) no saludable, pero los datos no dicen eso”. En base a los datos obtenidos, el control y la importancia de las calorías es irrefutable cuando se quiere obtener un peso saludable. Pero parece ser que sería prudente considerar los problemas a largo plazo a nivel de salud que se pueden producir con esta dieta antes de saltar al vagón de comidas grasosas. Usted puede lograr los mismos resultados comiendo frutas y vegetales.