Los antioxidantes son conocidos por proteger el cuerpo contra los potenciales efectos dañinos de los radicales libres y sus productos metabólicos tales como especies reactivas de oxigeno ROS). Estos productos son manejados en el cuerpo a través de la síntesis intracelular de antioxidantes enzimáticos, al igual que con el consumo de vitamina A, C y E, carotenos incluyendo Beta carotenos y otras plantas polifenoles. Los radicales libres ROS tienen por lo menos un electrón impar que puede causar daño oxidativo a las membranas celulares, proteínas de los tejidos, ADN, y otros componentes del cuerpo.
Los antioxidantes funcionan de manera que pueden prevenir este tipo de daño a través de las siguientes acciones:
Los radicales libres son producidos internamente (o activados) a través de varios mecanismos, incluyendo rayos ultravioletas (Rayos UV), humos de cigarrillos, alcohol, dietas altas en grasas, y las acciones metabólicas de las células blancas de la sangre (glóbulos blancos) que ocurren durante la erradicación de agentes extraños o bacterias; sin ni siquiera considerar estímulos inducidos por el ejercicio físico. En relación al ejercicio, 2-5 % del oxígeno que se consume durante la actividad física forma ROS. Los radicales libres son producidos como un subproducto del metabolismo aeróbico dentro de la mitocondria y durante entrenamiento de fuerza intenso (particularmente con cargas excéntricas) en conjunción con el considerable daño microscópico que ocurre en la miofibras. Especialmente, los músculos dañados provocan un respuesta inmune (los glóbulos blancos son atraídos al tejido y comienzan a romper las fibras dañadas para iniciar la reparación) lo cual inicia la producción de radicales libres ROS. Se cree que esta relación causal entre las miofibras dañadas y ROS es la causa encubierta de la disminución de la función muscular y dolor asociado con este tipo de actividades.
De acuerdo con una revisión que examino artículos publicados entre 1990-2006, los efectos negativos del daño muscular inducido por el ejercicio (consecuentemente asociado con la acción de los radicales libres ROS) incluyen:
Debido al conocimiento que se tiene de los conceptos previamente mencionados, se ha presumido por los atletas (en base a la venta de suplementos), body builders y entusiastas de la actividad física que los suplementos antioxidantes (generalmente con un consumo diario que equivale al 1000% de las recomendaciones diarias) pueden servir como una potencial ayuda ergogénica. La idea es que los antioxidantes promueven una recuperación óptima y ayudan al sistema inmune durante periodos de entrenamiento agotadores. Se han publicado numerosas investigaciones examinando esta potencial estrategia de recuperación con resultados variados. La literatura muestra numerosas inconsistencias y resultados contradictorios, lo cual hace que el uso de suplementos antioxidantes como una estrategia ergogénica efectiva para reducir el daño provocado por los radicales libres sea poco claro. De hecho, algunos estudios recientes revelaron que los antioxidantes inhiben los potenciales efectos positivos de los ROS, los cuales se producen luego de inducir daño por ejercicio. Nuevas investigaciones han revelado la importancia de los ROS como moléculas que envían señales que alteran la función contráctil y los procesos de adaptación positiva en el musculo, promoviendo ganancias musculares. Específicamente, los ROS parecen estar envueltos en la modulación de la expresión genética (código del ADN) de nuevas fibras musculares. Esto significa que los radicales libres de hecho tienen un rol importante en la promoción de adaptaciones al entrenamiento, en lugar de prevenirlas. Por lo tanto, el consumo de altas dosis de suplementos antioxidantes puede perjudicar la habilidad de un individuo a adaptarse a los estímulos de entrenamiento. Aparentemente, se necesita más investigación para documentar los efectos del consumo a largo plazo de suplementos antioxidantes en las adaptaciones al entrenamiento, pero las recomendaciones actuales parecen ser adecuadas.
| Los Radicales Libres y ROS pueden causar efectos dañinos en la función muscular y homeostasis celular cuando se producen en exceso sin la acción contraria de los antioxidantes, sin embargo... |
| Es sabido que son generados de manera controlada en el músculo esquelético en respuesta a los estímulos fisiológicos, y tienen un papel importante en las adaptaciones del musculo relativas al estrés encontrado. |
| ¿Cuál es la aplicación práctica? Dosis masivas de suplementos antioxidantes pueden negar las adaptaciones al entrenamiento al prevenir las adaptaciones dinámicas de los radicales libres y ROS. |
Mientras que las recomendaciones actuales relacionadas a la actividad física demuestran cierto nivel de eficacia, el exceso no ha mostrado proporcionar beneficios extras. Sin embargo, los antioxidantes consumidos en los alimentos como frutas y vegetales no presentan problemas, las formas suplementadas de antioxidantes están relacionadas a riesgos de toxicidad. Por lo tanto, uno debe considerar el riesgo potencial asociado con la suplementación de antioxidantes, en lugar de pensar que más es mejor y que la investigación tiene que alcanzar el conocimiento práctico. Algunos ejemplos de los riegos potenciales y efectos negativos son:
Como se ha mencionado previamente, se necesita más investigación para documentar de manera apropiada los efectos a largo plazo del consumo de antioxidantes, pero las siguientes especificaciones pueden ayudar a los entrenadores personales a decidir si recomiendan la suplementación de antioxidantes a clientes que entrenan de manera rigurosa o no: