Parece ser un concepto fácil de entender, para perder peso hay que reducir la cantidad de calorías que se ingieren. Esto, obviamente sugiere que uno debe saber la cantidad de calorías que se consumen por día. No parece ser extremadamente difícil, pero el hecho es que esto no se transfiere tan bien en varias poblaciones, especialmente en la americana. En un reporte reciente del consejo internacional de Información de Alimentos (Food Information Council (IFIC) Foundation), solamente un 9% de la población Americana puede estimar de manera precisa la cantidad de calorías que consumen por dia. Además, no es sorprendente que solamente, un 9% de la población trata de realizar un seguimiento a largo plazo de las calorías que se consumen por semana.
De acuerdo con el reporte, no es fácil seleccionar una simple razón por la cual las personas no le prestan atención al consumo de calorías, pero en general la falta de interés, de conocimiento y de concentración contribuyen de manera conjunta. De acuerdo con la encuesta realizada online a aproximadamente 1000 personas, los encuestados no están convencidos de que importe tanto realizar un seguimiento de las calorías que se consumen. Wendy Kapsak, una de las nutricionistas de la fundación, sugirió que “las calorías son una herramienta para el manejo del peso corporal”, y además expreso que “queremos que los consumidores cambien el concepto de confusión calórica al de Confianza calórica”.
Investigaciones presentadas por la fundación mostraron que, las personas que realizan un seguimiento de las calorías que consumen pierden el doble de peso en comparación a aquellas que no lo hacen. Para la mayoría de los profesionales del Fitness esto es un resultado obvio, pero debido a que el requerimiento calórico varía dependiendo del género, edad, altura y nivel de actividad física, la implementación de esto no es algo que se deba llevar al extremo, no es blanco o negro. La variación en los requerimientos calóricos puede tener un rango amplio, pero el consumo de calorías para una población específica tiene cierta coherencia. Por ejemplo, Robyn Flipse, una nutricionista, cito en el artículo que las recomendaciones calóricas son “1400 a 1600 cal por día para mujeres pequeñas y sedentarias; 2000-2200 para un hombre sedentario, alrededor de 3000 para un niño teenager que esta experimentando el pico de crecimiento, y 4000 cal o más por día para atletas de resistencia altamente entrenados”. Obviamente, estos valores tenían asteriscos indicando que los requerimientos individuales pueden variar, pero son extremadamente amplios para que se ajusten a toda la población.
La realidad es que para aquellas personas que deseen perder peso de manera premeditada, saber los números es algo básico. Variables tales como la genética (25-40 % de influencia) representan las variaciones hormonales y metabólicas, mientras que la actividad física (metabolismo voluntario) representa factores que se pueden cuantificar de manera más fácil. Si los esfuerzos generales son más realistas, simplemente comer porciones más pequeñas y utilizar un pedómetro cada día puede generar el cambio deseado. Si se logra perder peso, continúe haciéndolo; sino, reduzca la porción de sus alimentos y/o asegúrese de alcanzar un mayor número de pasos en el pedómetro para así promover una mayor pérdida de peso. Los entrenadores personales recomendaran cuantificar las calorías que se consumen y agregar entrenamiento de fuerza para asegurarse el mantenimiento de la masa muscular, pero comer menos y moverse es un buen comienzo.
Los investigadores sugieren que porciones grandes y mucha cantidad de comida generan problemas. Cuando se come fuera del hogar, es fácil consumir la mitad de las calorías diarias en una simple comida. Por ejemplo, la percepción de un almuerzo saludable esta generalmente sobre las 1000 cals, tal como sucede con un sándwich de pollo Subway de un pie de largo con papas fritas y una botella de jugo. Comer en “Five Guys” y pedir la hamburguesa # 1 y papas fritas le dará aproximadamente un consumo de 2000 calorías en una comida. Saber los requerimientos calóricos diarios provee tener una buena perspectiva cuando se deben seleccionar alimentos. Existe una diferencia en la venta cuando se compara un restaurant que provee la cantidad de calorías de los platos que se ofrecen en comparación a aquellos restaurants que no lo proveen.
Además de la falta general del conocimiento de las calorías que se consumen, la investigación indica que las preocupaciones relacionadas a la salud no son prioridad. Resultados de la encuesta realizada por la fundación sugieren que las personas deben realizar un ranking de sus prioridades en relación a la selección de comidas y bebidas por su 1) sabor, 2) precio, 3) salubridad. En relación a comer afuera, los encuestados sugirieron que cuando se ordena en el restaurant, el sabor y precio son la prioridad para seleccionar el plato a consumir. Interesantemente, alrededor de la mitad de los encuestados sugirieron que están algo preocupados sobre el consumo de sodio, pero en general no tienen conocimiento de la cantidad de sodio que consumen. Para realmente tener un impacto en la salud y economía Americana, se debe tener una mayor responsabilidad personal en el manejo del peso corporal.