
Entrenadores Personales Certificados son empleados en una gran variedad de entornos de trabajo debido a la relación inmediata entre el ejercicio, salud y bienestar. En muchos casos la población atendida determina el entorno profesional y las actividades en el lugar de trabajo. Estudios de delineación sugieren que los Entrenadores Personal Certificados son principalmente responsables en "determinar las actividades más seguras y eficientes para sus clientes; basado en entrevistas, distinciones, consultas, evaluaciones, y luego implementarles un programa de componentes adecuados, estrategias de instrucción, y educar a sus clientes para mejorar su salud y bienestar"(NCSF, 2005). Las tareas específicas de trabajo de un entrenador personal certificado y de sus cualificaciones de competencia, se definen por el documento de alcance de la profesión. El ámbito de práctica crea los límites de la experiencia y delinea los requisitos mínimos de competencia necesarios para ejercer segura y eficazmente.
Las responsabilidades de los entrenadores personales varían dependiendo en el cliente y tipo de servicios aportados. En algunos casos un titulo post-secundaria (depende en el país), colegio o universidad es requerido para desarrollar las competencias adecuadas para trabajar con las poblaciones con características especiales. En otros casos, cumplir con las normas mínimas de competencia nacional y mantener una aptitud profesional se considera como un nivel adecuado para trabajar con la población general, presentando un riesgo diminuto. Parte del desarrollo profesional y compromiso a la competencia profesional, es la participación en la educación continua. La educación continua permite aumentar los conocimientos de la profesión con mejor y más amplios servicios.